Jóvenes innovadores crean tabla de surf con ichu de la sierra.

Jóvenes innovadores crean tabla de surf con ichu de la sierra.

¿Te imaginas una tabla de surf hecha con pasto de los andes? Esta innovación hoy es posible gracias al trabajo de un equipo de investigación conformado por docentes y alumnos de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC). Tras una exhaustiva investigación, viajaron a Cusco en busca de ichu, el pasto que crece en los andes peruanos y que hoy sirve para construir el primer prototipo híbrido de tabla de surf hecho con esta fibra natural.

Buscar alternativas biodegradables que reduzcan el uso de materiales como el plástico, que tanto daño le hace al ecosistema (una botella no reciclada puede tardar 100 años en degradarse) es una preocupación mundial. Por esto, es más frecuente ver productos que prometen ser  “amigables con el medio ambiente”.

En el Perú, un grupo de estudiantes de la Universidad de Ingeniería & Tecnología (UTEC) ya se encuentra trabajando en un componente que no solo promete reemplazar  la fibra de vidrio, sino también darle uso a una materia prima abundante y poco usada en la serranía peruana.  “Somos siete alumnos de las carreras de Ingeniería Industrial, Ingeniería Química e Ingeniería Mecánica que venimos desarrollando, de manera multidisciplinaria, la producción de fibras procesadas de ichu (pasto natural del altiplano andino), con la finalidad de que se conviertan en una alternativa que pueda reemplazar a las fibras industriales existentes, como la de vidrio, que durante su producción emite gases invernaderos considerables y no es biodegradable”, sostiene Sandra Mori, alumna de la carrera de Ingeniería Industrial de esta universidad.

Estos alumnos investigaron el ichu, planta abundante en la sierra peruana que crece por sí sola a partir de los 3,000 m.s.n.m y no necesita cuidados especiales ni fertilizantes. Es así que pensaron en transformar este pasto del altiplano en fibra procesada de ichu. Material que pudo ser finalmente utilizado para construir un prototipo híbrido de tabla de surf amigable con el medio ambiente, a diferencia de las tablas convencionales que contienen gran porcentaje de fibra de vidrio.

Más allá de los sueños

Es en esa búsqueda de reemplazar un material tan dañino para la naturaleza, que este grupo de alumnos pasó del estudio del ichu a su aplicación en productos deportivos, aprovechando así su enorme potencial, revalorizándolo como recurso natural y asociándolo también al surf que por historia es peruano. “Al principio estábamos estudiando el bambú, y finalmente decidimos usar este material porque es una fibra representativa del Perú, es abundante y no tiene utilidad en la sierra. Buscamos qué valor agregado podría tener para reemplazar a la fibra de vidrio, y vimos que podía hacerlo en productos como las piezas internas de los automóviles o en sillas. Uno de los enfoques fueron los artículos de deportes y entre ellos la tabla de surf, por la que finalmente nos decidimos”, comenta Sandra.

Así, empezaron el proceso. Primero el recolectar y seleccionar las mejores fibras de ichu en su entorno natural (Cusco), para luego pasar al lavado y secado en hornos a temperatura especial, obteniendo el prototipo de la fibra procesada. Al ser una tabla híbrida, se emplearon otros elementos como madera reforestada para su base, luego se diseñó y posteriormente se revistió con el ichu procesado, bañado en una resina especial. Al finalizar este procedimiento, contaron con el apoyo de un shaper o modelador peruano especialista en fabricación de tablas de surf, que los ayudó con la conceptualización del proceso y elaboración. Finalmente, se procedió con el lijado y colocación de los logos para su correcto uso.

Este producto, que se muestra amigable al medio ambiente ya ha sido probado por reconocidos surfistas, como Álvaro Malpartida y Jhonny Guerrero, y los resultados han sido satisfactorios. “Ahora estamos tratando de incrementar el porcentaje de fibra de ichu presente en la tabla de surf: queremos hacerla 100% de fibra natural”, asevera Sandra Mori.

 Responsables y solidarios

La  tabla creada por estos jóvenes innovadores, no solo va a contribuir con el medioambiente, también va a ayudar a los más necesitados. Tres de estos prototipos fueron entregados al Proyecto Alto Perú, con la finalidad de cambiar la realidad de muchos niños y jóvenes de Lima. Además, UTEC y Alto Perú, firmaron un convenio para que los jóvenes puedan acercarse a la tecnología de una manera lúdica con talleres de diseño 3D y fabricación 2D. “Estamos convencidos que la ingeniería puede y debe generar un cambio social, por eso fue un honor hacer entrega de esos prototipos, que acercarán a muchos jóvenes a la innovación y la ingeniería”, afirma Carlos Heeren, Director Ejecutivo de UTEC.

Este descubrimiento es el  inicio de una serie de innovaciones que pueden cambiar los productos que utilizamos a diario. Por ahora, el uso de esta fibra natural está siendo investigado en UTEC y, paralelamente, está concursando en CONCYTEC. “Hemos ganado presupuesto para seguir estudiando ésta y otras fibras naturales endémicas del Perú y lograr aplicaciones sustituyentes a la fibra de vidrio”, afirma Sandra.

Al parecer, este proyecto ha permitido que estos ingenieros del futuro, también conocidos como Life Hackers, demuestren ser aquellos que buscan cambiar la realidad con un trabajo colaborativo y un pensamiento analítico así como crítico. Esperemos que no sean los únicos